sábado, 9 de mayo de 2009

Con ustedes: !el Perro!


Acaso vas a querer compararte conmigo?




deberías volver a nacer, de la fábrica de semen holandez.

de donde salen los mejores quesos.

Payazo de toda primera comunión

¿profeta del Glam?


Vistiendote de mona, para quedar ceda.


¿Como va el puto refrán?


- !Me Suda la Polla!


- !Solo Mirate!



!PERRO NEGRO DEJA DE PROCRASTINAR!



Perro Blanco said: El castellano es un idioma grandioso, y no sólo por su belleza
sino por su certeza en los significados;
hablaremos, acaso otro idioma?





Perro Negro Said: Tu querido Darwin dijo que las especies con taras mentales
debian desaparecer para mejorar las especies venideras;
anda, no seas cobarde, hazle caso,


anda, di que si





el que quiera entender, lo que quiera entender que entienda.







8 comentarios:

marco dijo...

Siempre me han gustado los perros!

Ludovico dijo...

tendran que nacer dos veces para ser como0 el perro!

el anónimo polémico dijo...

¡Qué ofensa para un perro que te comparen con uno, buchisapa! pero aunque yo lo ofenda sintiéndome orgulloso de ser comparado con uno, ¡qué regio está el negrito!

¡Gracias troglodita!

*Adriana* dijo...

No se si entendi bien jajajaja... como procastina el perro?!

Triple G!!!!

Saludos

Gabo dijo...

que dire: "dolar"

Carlos dijo...

...un nuevo cachoro entrará en escena mi querido Lex, y que dios nos agarre confesados!

Tuchis dijo...

Pana algún rato tienes q invitarte a probar las cosas q te fumas jajaja no diré nada más

el anónimo polémico dijo...

Me imagino que pana es amigo, pensé que esa expresión se usaba nomás en Venezuela, pero ¡qué bueno que no es así! en agradecimiento por haberme comparado con un perro tan hermoso (jamás me habían halagado tanto) aquí te mando un poema de un pana (pata) peruano (como yo) que ahora es siquiatra, pero en su época de estudiante secundario inventó un estilo llamado "realismo chistoso" sé que te va a gustar:

PARA M.M.

(O sea, para Marylin Monroe; para Mi Madre)

Decir que Marilyn Monroe no fue Mi Madre
no es lo mismo
que decir que Mi Madre no fue Marilyn Monroe.
Fijo que suena confuso como un sofisma;
pero viendo bien, viéndola bien,
viéndolas,
ambas tiene -aparte del esqueleto
lentísimo y el erizado pellejo celeste-
el mismo parque de atardecer quebrado,
unos cuantos sueños hechos mierda,
fotografías amarillentas
-cual marchitas magnolias-
olvidadas bajo el colchón o los párpados,
y unas ardientes ganas de ser amadas
mordidas lamidas y apretadas
como maduras chirimoyas o como higos.
Aunque fuera el viento neoyorquino el que
alzó a Marilyn las faldas
y a Mi Madre las ropas oprimiesen
las resacas
brisas del arenal,
ambas han llorado desnudas al menos una vez
extraviadas entre ortigas y sedas.
Y si Mi Madre no hubiera
abandonado el cine oscuro donde su juventud aullaba
con la última butaca clavada
en pleno pecho,
tal vez estaría ella ahora escribiendo sus memorias;
y por otro lado -o por el mismo-
se hallaría Marilyn pelando legumbres y patatas
o hirviendo sopa y calcetines
cuando muere la tarde.
Ambas
fueron desgarradamente felices
e infelices también -desgarradoramente-
La única
y pequeña diferencia es que Marilyn reventó
al tomarse cincuenta cápsulas de nembutal
y que Mi Madre
me parió a mí.
Lo cual
verdaderamente es casi lo mismo.


Lizardo Cruzado Hueso húmero, n. 31, diciembre de 1994.