jueves, 11 de junio de 2009

Cuesta Abajo

No recuerdo como nací, a lo mejor fue cesárea igual no importa, tampoco recuerdo cuantos años tengo, seguramente soy un soldado de una patria olvidada pero agrandada; tiene unos senos voluptuosos y el culo del diablo dicen por ahí.
Mi hipótesis es que nací en Rusia, mi abuelo fue Stalin un psicópata como yo, que pretendía quemarles las patas a todos los enfermos por el dinero, estaba loco y terminó siendo una vergüenza para los poderosos por desnudar sus mas primitivos instintos, por eso me compraron un pasaje a un país que lo gobernaba un tal Manuel, la patria era dividida por colores: cuando nací todo era amarillo como la puta fiebre, otros se tiñeron de un naranja marica, nada tenía que ver con el rojo que me baño desde pequeño. He consumido tanto de esa agua de chukirahua que no recuerdo a que rato nos volvimos Verdes. Nunca debía repatriarme, de haber estado yo aquí nada de esto hubiera sucedido.

! Si votaron la Jodida Pared pero yo aún estaba Vivo.!.



Me tuve que aliar con un francés descendiente de Bonaparte, el cabrón llevaba siempre una mano en el combate recostado en su tina, mientras veía como colgaba en su bañera la mujer más deseada, perfecta e inmortal de este mundo fundado por exiliados de otra sociedad mentalmente armónica. Me contó un secreto y me habló nuevamente de anticristos llegamos a un acuerdo, a nadie le interesaba el jesus-cristo como para irse en contra de él. Eramos seres especiales que deberíamos escribir nuestra propia historia escondidos desde el lugar más olvidado de esta patria, seguramente pensarán que amasamos pan con grasa de los resfriados, que pastamos ovejas y engordamos sus bolsillos, parecemos inofensivos como nos enseñaron los chinos y dejamos ladrar a todos esos perros que no muerden.

La batalla fue dificíl, muy abstracta e imposible de explicar, cuando paseaba en Siberia buscando un camino de regreso, siempre me imaginé este momento, el momento en que los encontraría con la guardia baja, y por fin los pueda exterminar con mi derecha congelada en la más tonta de las guerras y que siempre se guardó paciente para este día. (Y no fue por mi naturaleza miserable e injusta, fue el insolente de Bonaparte quien fracturó mi mano más hábil)


Jo jo jo hablaron tanto, siempre se olvidaron que la vanguardia busca sorprendernos y sus tendencias siempre fueron de niños a quienes enseñaron que consumir, yo lo único que consumí fueron duendes, espíritus que hablaban a través de una tabla y el mismo demonio que venía a quejarse en mi hombro por lo incomprendido que fue cuando quiso dar todo su amor a una preciosa niña de 5 años, lo acusaron de pederasta cuando lo único que el sintió fue ternura.

Son sus modos humanos que no los permite visualizar las cosas como pueden ser, vienen programados con una versión llena de virus e insectos, ni siquiera pueden gozar de un paquete de servicios diferente para actualizar sus vidas, y siguen soñando tan felices a través de las ventanas, sin siquiera poder salir por la puerta.


Puede que no se entienda absolutamente nada, que se le va a hacer, mi intención no era contar un cuento, mis intenciones son meramente esotéricas.

2 comentarios:

Ludovico dijo...

usted crea posts que parecen el escrito de alguien que explota su cerebro y lo reconstruya, lleno de lucidez

Silvi dijo...

Tus intenciones son ante todo estéticas ;)