viernes, 30 de enero de 2009

Mitología Casera II

Nos conocimos allá en la capital de los aguaceros, mientras escampaba a ese destino brusco e irónico, ella entraba mirándome directamente; desde ese momento, supe que algún día relataría esta historia...


Demonio, te he visto tomando un tequila Sunrise porque no subes a visitarme!




Si ves mi ojos detenidamente, sabrás que voy triste pero dispuesto a morder.



Fue ahí cuando el destino se burlaba a carcajadas viéndome, como de nuevo lo deshacía todo, como me importó poco lo sentimientos de terceros, la carrera de estudiante y sus labores que no eran menesteres para un perro. Solo me dejé atrapar en sus brazos, era el ser más lindo que había conocido, yo solía ver sus fotos en esa red para quinceañeras más de repente estaba parada frente a mi con ese brillo en los ojos presagiando un momento único, nadie sabía que esto ocurrió (tampoco se lo cuenten a nadie), estaba solo y mi conciencia estriñida por el engaño, veía la imagen de mi novia quien era el ser más precioso del mundo, pero yo ahí indefenso ante los encantos del único ser por quien derrumbé todos mis castillos.
Maldije al Dios de Moisés por haberme dado todo lo que había soñado, el se indignó y desde ese día ya no sabe que hacer conmigo me dijo claramente: "Cabrón yo soy el Dios de los humanos lo único que hago por ellos es darles todo lo que sueñan, pero !tú!; tu eres un perro y no estas hecho a mi imagen y semejanza".
Estaba solo sin una bola de estambre, desde entonces había sido abandonado a mi albedrío, aprendí a llorar debajo de las camas, el clima cambió y las lluvias parecían eternas, solo vagaba en la acera, a veces los niños desde sus autos me señalaban y yo esbozaba una sonrisa muscular. Un día amanecí mejor para subir al lugar más cercano del cielo, ahí estaba ella a quien yo había abandonado y me dijo las palabras de esa famosa canción: "estas mojado, !Ya no Te Quiero!", yo le mordí los pies, lloré, simplemente se sacudió y se fué. Del cielo caían alfileres y de mi alma las gotas de lluvia, mi vida como perro llegaba a su fin, tendría que ser mi propio Dios, el camino fue muy difícil, aprendí todo de nuevo, perdí el don del habla, más aprendí a rugir, mi cabello creció y cambió de color, ya no era negro sino más bien dorado y luego de un largo camino cuando había duplicado mi tamaño, alcancé a ver a lo lejos una gran dama quien sostenía un laurel entre sus manos, me acerque a ella , cuando la tenía frente a mi me abrazo y me dijo:


"Bienvenido a la Ciudad del León"






6 comentarios:

Diana dijo...

puedo ayudarte a sacrificar gatos?

Juandiego dijo...

Magnifico post. Me voy de cacería esta noche totalmente leónico e inspirado.

nuevo (ni tan nuevo) lector dijo...

puedo preguntar cuál es la ciudad del león?

muy buen post!

nuevo (ni tan nuevo) lector dijo...

oh lo siento ya ví cuál era xD perdón por preguntar apresuradamente.

LeX dijo...

DIANA: Claro, cualquier sea el dictamen de TripleG

Juandiego: VAYA AHI! solo muerdalas en la nuca y lo demás es v.....


NUEVO: La ciudad del leon, es Lviv-Ucrania, ciudad por donde tuve la hermosa oportunidad de vivir por un año, luego de otro año de vagar por otro lado.

UPDATE: Ayer la ví de nuevo, y me quiso asesinar otra vez, más no hay un sentido en repetir historias....

Tuchis dijo...

Señor del puctas el post, pero pana según lo que te cacho te hiciste super sayayin verda? jaja